Esta muy de moda el criticar abiértamente a los sindicatos más grandes acusándoles de haber traicionado a los trabajadores, tanto a los que representan como a los que no.
No vamos a ignorar el hecho de que dentro de los sindicatos hay personas que en el cumplimiento de sus funciones se pueden equivocar o no, lo cierto es que un error por parte de un sindicalista sale a la palestra como una traición hacia sus representados.